Por Miguel Garay Ávila.
El PRI con el PAN en Tamaulipas, aprovecharán a su favor, los negativos severos morenistasLas pifias como gobernantes, la corrupción galopante a la vista y hasta el sometimiento ante la delincuencia que mira la ciudadanía y que ya no calla tanto ni por temor, crean un panorama adverso para los municipios tamaulipecos gobernados al amparo de Morena; ese panorama reforzará evidentemente la llegada a acuerdos entre PAN y PRI para formar una fuerte alianza y meter zancadilla en varios municipios a los candidatos de la 4TEn municipios como Nuevo Laredo, Madero, Matamoros, Tampico, San Fernando, Altamira y al menos dos de la zona citrícola donde solo truenan los chicharrones de la Columna Armada “Pedro J. Méndez”, los riesgos de una debacle morenista son muchos.En algunos casos, como Tampico y Matamoros, el trabajo aparentemente por ahora cada quien por su lado, del PAN y PRI se ve, se palpa, y se vislumbra la conformación de una alianza fuerte , ganadora.Muy cierto que ambos institutos políticos perdieron su poder en las elecciones, sus votantes se redujeron por el entusiasmo hacia el morenismo pero la decepción crece. De las ciudades medianas solo Valle Hermoso es gobernada por el PAN. El PRI ni siquiera tiene un pueblo chico.Pero la popularidad de administraciones morenistas ha caído estrepitosamente en varios municipios, por ineficiencia, inseguridad, corrupción, por la intromisión de fuerzas no tan extrañas y en algunos casos agréguese la fama huachicolera como son los casos de Altamira, Madero, Tampico, Ciudad Victoria, Reynosa y Nuevo Laredo.A ello se suman otras ingredientes como es el caso de San Fernando en donde grupos y hasta organismos sindicales “movidos” por fuerzas obscuras le hacen la guerra a la Alcaldesa morenista, con protestas, plantones y bloqueos. Por esos y otros motivos, para la designación de candidatos, en las campañas y en plena jornada electoral dentro de nueve meses, las cosas se pondrán color de hormiga.Esa problemática en administraciones guindss la aprovecharán y tratarán de hacerlo muy bien, los partidos opositores a Morena, principalmente PRI y PAN.Por ahora esos partidos muy apenas “resollan”, pero de que muchos de sus miembros tienen poder económico e influencia, ni duda cabe, y pueden resurgir en las próximas elecciones.Los del PRI con penurias, con mucho esfuerzo posiblemente, tratan de hacer su trabajo. Los del PAN, También.Nada fácil, nos dicen personalidades de ambos institutos políticos de varias ciudades tamaulipecas, pero no imposible, recalcan y rematan “las condiciones están dadas”En Tampico, JESÚS ANTONIO NADER NASRALLH sigue moviéndose, se estima que en próximas fechas reforzará su movilidad política. Su estructura prevalece desde tiempos de su doble administración municipal.No le sería difícil una victoria ante los constantes tropiezos y arrogancia de la actual administración morenista, amén de las investigaciones abiertas en su Puerto por los escandalosos casos de desembarco de hidrocarburos de procedencia ilícita.En Madero el acabose con El Capitán huachicolero ERASMO GONZÁLEZ ROBLEDO y en Altamira ni que decir, inherencia de fuerzas obscuras y su Puerto receptor de huachicol.En Matamoros, los del PAN trabajan por su lado, los del PRI también, pero se vislumbra pronto probable ronda de conversaciones y no sería raro un acuerdo para ir juntos en las elecciones del 2027.Se mueven principalmente en el PAN personajes como RAMÓN ANTONIO SAMPAYO ORTIZ y LETY SALAZAR. Los dos con simpatías entre la ciudadanía. RAMÓN ANTONIO con fuerte influencia en los grupos empresariales y de comerciantes.En el PRI hay gallos menores, pero en alianza con los azules ayudarían a una victoria.Mientras que en Rio Bravo, diga lo que se diga de su Alcalde, llegado con coalición PAN-PRI, es uno de los mejores posesionados, según encuestas.Reynosa más que el PAN, PRI, Verde o Morena, la fuerza electoral es de los PEÑA ORTIZ. Se la han jugado por casi todos los partidos, en todos los casos han salido victoriosos. En el futuro inmediato, muy probable sea lo mismo, se vayan por donde se vayan.En Nuevo Laredo y Victoria, azules y tricolores también se mueven.Las sorpresas que ocurran, aunque en Tampico no sería tanta sorpresa, sería por culpa de las propia administraciones morenistas.En fin.