Regreso de las policías municipales
Cd. Victoria, Tamaulipas.- El 14 de octubre del 2008 ejidatarios de
Miquihuana fueron agredidos, ultrajados, robados y encarcelados por la policía
municipal de Victoria. Les quitaron 2,800 pesos que habían reunido para sus
gastos.
Encabezados por Gustavo Campos, se habían desplazado a la capital para
hacer un trámite ante la secretaría de Desarrollo Rural, que no alcanzaron a
completar.
Al llegar a las mazmorras el Juez Calificador los dejó ir. El robo descarado
estaba institucionalizado.
Era la época del alcalde Arturo Díez Gutiérrez en que se escribió la historia
más negra de la corporación. La utilizó como fuente de ingresos legales e
ilegales, el vil centaveo.
En otro sonado caso ocurrido el 27 de septiembre del mismo año, la
jovencita María Fernanda Zamarripa Díaz, alumna de la secundaria técnica No.
1, fue maltratada y aventada a una patrulla con insultos y groserías, que porque
se había peleado con una compañera a la hora de salida (que luego se
comprobó que ella no intervino en ningún pleito).
Hechos como los anteriores, cientos por el territorio estatal, tenían hasta el
gorro a la población, chicos y grandes. Por eso la gente respiró con tranquilidad
cuando los “cuicos” fueron desaparecidos por instrucciones del Gobernador
Eugenio Hernández Flores, y el proceso continuó con Egidio Torre.
Quedó extinguida igual la centenaria Policía Rural, otro nido de centaveros
y protectores de abigeos.
A la distancia de 10 años en que no hay municipales, uno de los grandes
proyectos de la 4T es volver a ellas para tratar asuntos menores como los
pleitos familiares, que ocupan tanto como el 50 por ciento de las denuncias que
recibe Fuerza Tamaulipas.
La pregunta ¿qué tan conveniente es que vuelvan? Es el proyecto de Clara
Luz Flores, la secretaria ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública y
que Tamaulipas, por acuerdo del Gobernador Américo Villarreal Anaya,
replicará junto al Gobierno Federal.
Es el nuevo Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica que revivirá las
academias de capacitación creará la figura de Juez Cívico, antes Juez
Calificador de los tiempos del abuso policiaco contra inermes y pacíficos
ciudadanos.
La decisión de acabar con las municipales fue la mejor solución del
momento. Se dio cuando tales corporaciones se convirtieron en extensiones
del crimen organizado. Le entregaron ciudades completas a los delincuentes.
Como solución del entonces secretario de Gobernación, Miguel Angel
Osorio Chong, fue creado el Mando Unico Policial con la intervención de
fuerzas federales y estatales, a donde se sumó Tamaulipas.
Hoy son otras las condiciones del panorama delincuencial estatal. Los
grupos antisociales se apaciguaron, ya no se disputan el territorio estatal a
sangre y fuego ni tienen como objetivo comprar autoridades.
Volviendo con el tema, para pleitos conyugales y de borrachos, urge que
existan elementos del orden en cada municipio. Esto traerá avances en la
prevención sin distraer a la Guardia Estatal o personal de la Fiscalía.
Entre las funciones que se les darán, están las de aplicar sanciones
administrativas, solucionar conflictos vecinales (pleitos), intervenir en mediación
y delitos no patrimoniales.
El plan es contratar a gente nueva, con nivel de estudios, darles
capacitación y estar vigilantes sobre su desempeño para que no los vuelva a
jalar la delincuencia.
Antes no existía la Universidad de Seguridad y Justicia, por donde ahora
tienen que pasar los nuevos elementos. Hay carreras desde Técnico Superior
en Administración Policial, a licenciaturas en Seguridad Pública y Criminología.
Los jóvenes provenientes del medio rural, no pocos analfabetos y otros que
si acaso terminaron su primaria, no volverán como policías.
Flores Carrales sabe lo que hace. Como alcaldesa de Escobedo, N. L.
impuso este modelo en la corporación municipal con mucho éxito. El proyecto
es generalizarlo en México.
En Tamaulipas hay gobierno de la Cuarta Transformación, uno de cuyos
principios es atacar la corrupción. Con seguridad, al entrar en vigor las policías,
tendrán muy de cerca a los elementos con la participación directa de los
ayuntamientos.
Por cuanto a la reglamentación, no hace falta mayor intervención, siguen
vigentes los Bandos de Policía y Buen Gobierno. Quedaron en desuso en
2013 cuando entregaron la competencia preventiva al Gobierno del Estado y
entró en funciones el Mando Unico.
Hasta hubo alcaldes que, ignorando las decisiones federales y estatales,
hicieron reformas a ese reglamento, como el tulteco Lenín Coronado Posadas,
quien acordó en 2021 incluir castigos por faltas administrativas, de hasta 18
horas de trabajo comunitario.
Igual El Mante en enero del 2021, el presidente Mateo Vázquez Ontiveros
introdujo adiciones pese a no tener policía.
Por cuanto a la desaparecida Policía Rural, fue un nido de corrupción.
Desde sus orígenes en 1826 –gobierno de Lucas Fernández- estuvo al servicio
de los hacendados; de los ganaderos (UGRT) en los tiempos modernos.
En 2014 se creó Fuerza Tamaulipas. A la entrada del panismo se le llamó
Policía Estatal. Con Américo Villarreal, la denominación es Guardia Estatal.
Bienvenidas las municipales a partir del 2024.