¿Fiscalizar la “lluvia de dinero”?
Cd. Victoria.- En el tema de la gubernatura, lo que sigue es la dictaminación
de los informes de gastos de campaña por parte del INE ¿rebasaron el tope?
Oficialmente no, pero la novedad es que por primera vez en la historia un
partido pagó a 500 varos el sufragio emitido a su favor.
El pecado es público y notorio, como dicen los abogados. “Llovió dinero” en
la región que dormita a la margen del río ¿lo van a investigar?. Los “mapaches”
dejaron huellas pero también advertencias.
Hay quienes calculan que esa organización gastó alrededor de mil millones
de pesos para pagar desde gasolinas a rifa de automóviles, pasando por el
operativo del “Día D”, almuerzos y “piscas” que no autoriza el fiscalizador.
Una elección en que nunca se sabrá de dónde llegó ese dinero, si de las
arcas públicas y contratistas oficiales “pasados a cuchillo”, o se revolvió con
otras procedencias. Los gastos no fueron reportados al Instituto.
Pagar 500 pesos a los electores jamás se había visto, es mucho dinero por
un ejercicio de tres minutos. Aparte 150 directos a coordinadores que
repartieron los folios, con pago inmediato en cuanto la presentación de
fotografía probatoria.
Estaremos muy atentos a la fiscalización, las resoluciones que emita el
árbitro. El detalle es que, hasta hoy, no se sabe que algún ciudadano haya
presentado denuncia ante autoridad competente, en este caso la Fepade.
De la Fiscalía menos se sabe, cuántas denuncias recibió, personas
detenidas, el curso que sigue en sus investigaciones, si fincó
responsabilidades. De nada sirve que los delitos electorales no permitan
libertad bajo fianza si no encuentran delincuentes. Es uno de los puntos
oscuros de la Fiscalía.
Los candidatos tenían un tope de gastos de alrededor de 150 melones, que
oficialmente no rebasaron pero, si esa lana se reparte de a 500 por cráneo,
solo alcanzaría para 152 mil votos.
Según reportes que mandaron al INE, César Verástegui gastó 76 millones
en campaña. Todo lo que entró salió. No le quedó en caja ni para los
“chescos”.
Igual Arturo Díez Gutiérrez, de Movimiento Ciudadano, que “cuadró” en 12
millones que dijo utilizó en turistear por los 43 municipios.
De Américo Villarreal se manejaron tres cuentas, el mismo número de
partidos que lo apoyaron, por la suma de 64 millones.
Hasta hoy no se sabe de denuncias, a menos que un votante al que no se
le pagó, se haga de valor para soltar la lengua, lo cual es prácticamente
imposible.
En otros temas, la renuncia de Ciro Hernández Arteaga a la Subsecretaría
de Bienestar del Gobierno estatal deja muchas interrogantes. No da luz sobre
los motivos reales. Ya se van ¿no pudo esperar tres meses más?. La versión
de los pasillos dice que se contrapunteó con su jefa Yahleel Abdala Carmona,
de carácter fuerte e intolerante.
Ciro es panista. Las condiciones no están para que se incorpore a Morena,
partido por el cual estuvo a punto de ser postulado a la alcaldía de Altamira.
Cometió el peor error de su vida política al aceptar de último momento
abanderar las siglas azules. Mordió el polvo.
De lo que hay seguridad es que continuará el activismo para, en su tiempo,
“vender” el capital que acumule a quien mejor le pague ahí por diciembre del
2023. Es un “chapulín” que ya recorrió Pri, Pan y coqueteó con los guindas.
Por lo pronto promociona la rifa de “20 paquetes de carne asada” con
motivo del Día del Padre, que contienen: Arrachera, salchichones, queso
asadero, corte especial y carbón. No es para cualquiera. El destino es la región
de Altamira donde están los votos que le interesan.
Si el problema fue la iracunda jefa, con Ciro ya son dos los que se le van. El
primero Arturo Soto Alemán, también de mecha muy corta.
Solo recordar que, desde Sebien, se dio el operativo de la elección para
Gobernador. Cero y dos fallas al hilo dado que perdieron las principales
alcaldías en el 21.
Transcurrida la elección, evidente que el ganador Morena se encamina a
reorganizar su comité estatal, ahora convertido en el cuartel general de los
enemigos del propio morenismo ¿pagados por quién?. Hicieron hasta lo
imposible porque perdiera la elección. Don Enrique Torres Mendoza ya le sirvió
a los contrincantes.
Tiempo de renovación del Consejo Estatal, igual nido de ambiciosos para
colocarse en las nóminas del erario. Necesitan reorganizarse, crear los comités
municipales que les generen la estructura para ir a la elección del 2024.
Sin salirse de Morena, mire que se inconformaron con los resultados en
urnas en distritos en que perdieron 16, 17, 19, 21 y 22. No pueden hacerlo
donde ganaron.
Mientras en le Congreso de Tamaulipas siguen las traiciones, hay quienes
creen que la Ley puede revertir el “chapulineo” de morenos rumbo a la bancada
azul, o la farsa de panistas al incorporarse al PRI. La Sala Superior está por
definir si le asiste la razón al celeste Angel de Jesús Covarrubias Villaverde, de
darse de alta en el grupo tricolor. Veremos.
Y hay actividad en la la UAT con el fin de arraigar en la comunidad
universitaria la práctica generosa de donación voluntaria de sangre. En el
marco del Día Mundial del Donante de Sangre, la casa de cultura firmó el
convenio de colaboración “Donar vida está en mi” con el DIF Tamaulipas.
Participaron el Rector Guillermo Mendoza Cavazos y la Directora General del
organismo social, Diana Evelyn Mata Monreal.