Morena se niega a la “ingeniería electoral”
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Dicen que cada elección es diferente pero, el
“experimento” Hidalgo y Coahuila dejó algo de luz sobre lo que ocurrirá en los
comicios del 2021, los más grandes en la historia de México.
Primero, que el escenario político no cambiará mucho a como está repartido
el “pastel” nacional entre partidos. Los gobernadores serán los principales
operadores según su filiación: Donde el PRI es gobierno seguirá siéndolo, y el
PAN en los estados que ya domina.
Mientras Morena siga su pleito de perros interno, mantengan la división que
parece insalvable, seguirán perdiendo oportunidades. No quieren aprender de
“ingeniería electoral”, o que necesitan “enaceitar” la maquinaria en cada
proceso, organizar a la gente, darle su lana y acarrearla a votar.
El PAN aprendió muy rápido. Con los mismos métodos tricolores se hizo de
gubernaturas y alcaldías. Supieron ser prácticos.
Hablando en el argot mexica, la “ingeniería” no es otra cosa que el
“mapachismo” engendrado en la era de la “dictadura perfecta”, el agandalle, los
chanchullos y trapacerías para triunfar en una elección sin que el contrincante –o
el enemigo- esté en condiciones de demostrarlo.
Es la “compra” del voto, las estrategias para crear una red de complicidades
que regale bienes y servicios a cambio de la intención del sufragio.
La ingeniería electoral son los “promovidos” que, para las elecciones del
2021, ya realizan en Tamaulipas PAN y PRI… Menos Morena.
Encierra también la designación de coordinadores en territorio,
representantes de partido y candidato que ganarán “una lana” por el acarreo de
gente.
Representa el “estímulo” –aceptado ya en los gastos de operación
reconocidos por el INE- que se genera para las “casas amigas” que van a servir
los tamales, menudo o almuerzo el día de la elección, antes de “jalar” a los
ciudadanos a las urnas.
No está mal decir que, en México, una elección se convierte en un “choque
de mapaches” en que gana el que más triquiñuelas sabe hacer, trae la cartera
más abultada y “enaceita” los engranes correctos. Con dinero bailan todos, sin
importar a qué partido pertenezcan.
Morena acude a las elecciones solo encomendándose a Diosito y a su
“buena suerte”.
El “Tata Andrés” ya no estará en las boletas del año siguiente. El partido, su
partido, si quiere subsistir necesita entrar al mercadeo de voluntades electorales.
Si la competencia se da entre los panistas y morenistas, no quiere decir que
el PRI tenga un futuro asegurado, y menos en Tamaulipas.
En Hidalgo y Coahuila los gobernadores priístas se sirvieron con la cuchara
grande. Por eso “resurgió” el PRI. Pero no será una tendencia nacional en las
siguientes votaciones.
Ante tal premisa, en tierras cuerudas no se esperan muchos cambios en el
reparto municipal y del Congreso del Estado. Acción Nacional se puede quedar
con 31 alcaldías y 22 escaños de mayoría.
Esto, como decíamos líneas arriba, mientras el partido que más dinero tiene
en la cartera, Morena, no acepte que el elector es oportunista y venal,
esperando siempre algo a cambio del sufragio. También el hambre hace cambiar
actitudes.
En las locales del 2018 los azules alcanzaron 630 mil votos por los
ayuntamientos, el 39 por ciento de la votación efectiva, mientas su enemigo
acérrimo, Morena, se llevó 388 mil, el 24.1 por ciento ¿cuántos esperan para el
2021?. La ingeniería panista ya trabaja para ganar.
Por cierto, este jueves es el último día de levantamiento de las “encuesta
universal” que realiza el INE para nombrar al líder morenista. Los resultados se
entregan el viernes y para el sábado habrá humo blanco.
No es muy “universal” el sondeo. Tres empresas particulares que recibieron
el contrato harán cuatro mil 500 entrevistas en 200 distritos electorales de
México, para preguntarles a quien quieren de jerarca.
Más bien es una encuesta completa, 12 preguntas que abarcan desde las
personas que viven en el domicilio, el grado de estudios, edad, credencial de
elector y militancia en Morena.
Nadie sabe si esas preguntas abarcarán distritos de Tamaulipas. Es un top
secret.
Y este jueves tiene sesión el consejo general del IETAM. Tratarán el juicio
sancionador en contra de Ciro Hernández Arteaga, el ex diputado que ha
gastado más de dos millones de pesos en una presunta precampaña por la
alcaldía de Altamira ¿qué veredicto se espera?. Si no ha llamado al voto, será
de inocencia.
Antes de irnos, mire que el Gobierno del Estado notificó y le dio un plazo de
45 días para que la empresa Desarrollos Hidráulicos de Tamaulipas –que
operaba el sistema de aguas tratadas en la zona sur de la entidad- le pague 667
millones de pesillos por impuestos y recargos que no liquidó del ejercicio fiscal
2017.
Si no pagan, el Gobierno embargará oficialmente las instalaciones que ha
tomado ya al retirar las concesiones y contratos que perduran desde 1995.
Nos informan que los propietarios no son gente de Tamaulipas. Participan
como socios Grupo Mexicano de Desarrollo, Infypa, Desarrollo Intercontinental y
NE Soluciones. Como persona física solo José Alfredo Primelles Gingele. Habrá
oportunidad de ampliar el tema.