CUADRANTE   POLITICO——POR  FERNANDO  ACUÑA PIÑEIRO—

—-  108 MIL, 160 VOTOS, AVALAN A LA BORREGA, PARA LA GUBERNATURA–

 Una bandada de nimbos como lana de carnero parece flotar sobre el cielo fronterizo de Matamoros. Abajo,  el mar de banderas y mantas morenistas se agitan en el aire. Rostros de júbilo, manos  que germinan en el clamor unánime  de una marca municipal que acaba de arrasar con el adversario azul.

  La celebración. La plaza. Y al fondo la imagen triunfadora  de un alcalde que acaba de imponer un nuevo récord histórico de votos en el país de la Cuarta Transformación.  Varios mitos yacen derribados sobre la arena política electoral de la ciudad heroica que un día fue barricada infranqueable contra los invasores. Al fondo del oleaje social, un hombre de pantalón beige y camisa celeste, endurece los puños y sonríe confiado hacia el futuro.

 Ese es el lenguaje de la fotografía que, hasta la fecha permanece como la poderosa credencial de un proyecto político, en el espacio virtual del alcalde matamorense Mario López  Hernández.

 El pasado lunes seis de septiembre, la “Borrega” encabezó un recorrido por las principales obras del municipio. El recuento  de los logros fue largo: pavimentación, alumbrado, escuelas, mercados, espacios deportivos, parques, desfilaron por la mirada de aquel tour del progreso, como puntuales testigos de la alianza entre el gobernante y sus gobernados.

El resultado de esta comunión de las políticas públicas con las necesidades más apremiantes de la ciudadanía, el pasado seis de junio, se tradujo en un respaldo electoral que alcanzó la cifra de 108 mil 160 votos. Ni en los tiempos más boyantes de priismo se alcanzó semejante récord.

 Pasaron los días, las semanas, y el alcalde de Matamoros añadió a su contundente victoria municipal,   la sabiduría de guardar prudente silencio. Mientras otros se desbordaron en la pasarela de la sucesión gubernamental, La Borrega esperó el momento.

 El contador público y administrador de empresas, es un ajedrecista del poder. Calcula cada paso, cada jugada en el complejo tablero del morenismo tamaulipeco y su sucesión interna para la gubernatura.

El pasado  lunes seis de septiembre, justo dos  meses después de su triunfo avasallador sobre la panista Ivette Bermea,  reconocido por la prensa nacional considerándolo como uno se los noqueadores electorales del cabecismo más electrizantes de ring nacional, La Borrega decidió que había llegado la hora de levantar  la mano.

 Ese día, después de una gira de trabajo por el municipio, ante un grupo de reporteros y columnistas de las principales ciudades del estado, Mario Alberto López envió  el siguiente mensaje, que caló hondo entre los competidores del hándicap por la candidatura a gobernador.

  Ante la pregunta si va a participar por la estafeta interna a la gubernatura,  con enfundado en la  camiseta color guinda, la Borrega declaró lo siguiente:

— Sí me voy a registrar, yo voy a esperar mis tiempos. Mis tiempos están bien definidos. Voy a esperar a que salga la convocatoria y me voy a registrar. Entonces, yo traigo mi paso y se como acelerar en el momento adecuado.

  De esta manera, uno de los alcaldes morenistas más exitosos de Tamaulipas, no solo se suma a la baraja sucesoria, sino que genera con ello muchas expectativas, en la medida que  es dueño de un impresionante liderazgo social en el  norte de la  entidad. Es  considerado por propios y extraños como el ayuntamiento morenista  que trae el tren de obras y acciones de beneficio ciudadano más importante.

 La ruta hacia la definición por la candidatura a gobernador de Morena, se tornará eterna , de aquí a finales de noviembre o inicios de diciembre. Pesarán mucho los activos políticos de los alcaldes como Mario López o su aliado y amigo, el maderense Adrián Oseguera Kernion , de quien por supuesto hablaremos en temas posteriores.

 Por ahora, el récord histórico de los votos borregueros  es impresionante,  e impacta hasta al más plantado de los competidores morenistas.

 La estructura social del obradorismo matamorense, se manifestó  con toda su fuerza en las urnas del seis de junio.

El tope borrega va derecho. Empuje, precisión, contundencia. Matamoros busca recuperar la tradición del poder político estatal, que ha ocuado durante las últimas décadas, alternándose con la capital. Pero está vez, estamos hablando  de un gobierno de nuevo tipo. La Cuarta Transformación tamaulipeca, da color desde Matamoros. El alcalde Mario Alberto López Hernández se declara listo para la candidatura a gobernador.

Ignorarlo sería craso error. Porque la Borrega va muy en serio.