No se equivocan. Si cuando ya tengan candidato, cada quien jala para su lado, se postula por otro partido, como independiente o se entrega en brazos del panismo, tendrán asegurada una derrota.
Saben que ganarán “porque Tamaulipas está listo para cambiar” como dijo Monreal, pero necesitan la unidad. Sin ella morderán el polvo.
“La transformación viene y llegará”, dijo el propio senador victorense, estableciendo la seguridad de que se mantendrán unidos para lograr el objetivo.
No cabe duda que los jerarcas de la 4T están enterados de lo que pasa en Tamaulipas. Hay una anécdota que describió Monreal y, aunque no mencionó nombres, es de sobra conocido de quien se trata. El presunto participó en el ceremonial realizado en el edificio de una escuela particular de la avenida Fidel Velázquez.
Después de dos años y medio de sufrir persecuciones (su secretario del ayuntamiento tiene orden de aprehensión ), a ese alcalde le dijeron desde el Palacio panista, en un diálogo de cuatro horas, “tu eres mi candidato –de Morena al gobierno del Estado- yo te ayudo y le meto lana”.
Y el consejo del líder senatorial: “No se crean de eso, que no los engañen, manténganse unidos, no tengan temor”.
Solo le faltó decir que, a ese aspiracionista, ya lo “besó el Diablo”. Perdió la confianza en el centro del país.
Para aquellos que piensan que Villarreal va “arreglado” con los vientos del cambio, o sea el Pan-gobierno, hay que echarle ojo al mensaje final de su documento. No insultó, ni agredió ni trató de llevarse “la de ocho” en los medios de comunicación. Todo con calma y estilo.
Ha buscado colaborar con el gobierno del estado pero, por razones políticas “en este momento Tamaulipas va en una dirección opuesta a la cuarta transformación”. Sin lugar a dudas así es.
En seguridad, las rutas para conseguir la paz y seguridad, también son diametralmente distintas, dijo.
A los inquilinos del Palacio del 15 les parece muy simple la tesis de abrazos y no balazos, “pero la realidad es que no la comprenden”.
A diferencia de otras entidades, en esta tierra, en lugar de atacar las condiciones sociales que generan esa violencia, “hacen alarde de su capacidad de fuego”. Les dijo sus verdades.
Como médico, lamentó que Tamaulipas –por orden de Palacio-, se haya formalizado un convenio de no adhesión al INSABI, y falte coordinación entre estado y federación para resolver problemas de salud de los paisanos.
No obstante, la esperanza de los tamaulipecos está viva, comentó Villareal, y “desde Morena vamos a asegurarnos que eso cambie y cambie pronto”.
Los tres hablaron de unidad, de un pacto de unidad: Américo, Ricardo y Mario, y exhortaron a guardarla porque “nos quieren dividir”.
Recordaron la otra anécdota de los 10 diputados al Congreso Local que llegaron en el 2018, en que la mayor parte “fueron comprados” por los contrincantes.
El remate de Mario Delgado, también con dedicación: “La división, en estos momentos en Tamaulipas, es traición”.